miércoles, 3 de junio de 2015

#NiUnaMenos

  Como el periodista que no soy, fui a la marcha del "Ni Una Menos" para registrar algunas imágenes, y lo que me encontré fue muy decepcionante y triste, porque aunque si bien sabía que las cosas serían así, siempre tengo algo de esperanza, y así es que nunca termino de decepcionarme. No vi a una ciudad, ni a un pueblo, y mucho menos a una comunidad reunida para reclamar y hacer valer sus vidas. Por supuesto, algunas personas si elevaban sus carteles y daban sus pasos por las calles por una motivación genuina, pero el resto eran títeres de agrupaciones. ¿Por qué hacer una pancarta con una enorme cara del "Che" Guevara? ¿Por qué escribir el nombre "EVITA" con mayor tamaño que el mensaje "no a la violencia de género"? ¿Por qué llevar equipos de sonido y que una sola persona grite toda la tarde para juzgar quiénes son los culpables y quiénes no?
  Eso no fue una marcha, fue un montón de gente parada más o menos por el mismo lugar.
  Había dos sectores con equipos de sonido, y ambos tenían voces que gritaban al mismo tiempo, complicando mutuamente su inteligibilidad, quizá intentando desautorizar a la otra. Las personas formaban grupos, y el paisaje era como un montón de islas que sostenían carteles prácticamente iguales, pero no tenían la intención de unirse. Pero eso es comprensible, a mí también me daría vergüenza y asco quedarme entre la gente que sacude una bandera de una agrupación, cuando este es un asunto tan humano. Mucha gente con intenciones más sinceras se mantenían al margen de las ruidosas agrupaciones, que incluso tenían hasta remeras especiales para la ocasión (algunas) y demás. Mucha gente  elevaba los carteles sin firmarlos con su nombre ni con el de nadie, simplemente comunicando el mensaje que querían transmitir. Mucha gente estaba ahí de verdad, pero mucha otra era contaminación, un tumor, puro ruido y nada más.
  Soy de las personas que consideran que este tipo de movilizaciones no ayudan mucho. Básicamente creo que la sociedad prácticamente debe reiniciarse para resolver todos los problemas que tiene, porque no se puede corregir algo tan corrompido mediante sus propias reglas, engendradas en la misma corrupción que ella misma. Aún así, me parece bien que haya gente con identidad humana que tenga buenas intenciones, y es una lástima que se vea opacada por aquellas que renunciaron a sus propios cerebros para seguir como tontos a líderes que sólo piensan en ellos y se pasan por la verga al resto de la humanidad.
  Para algunos se trata de un problema cultura, pero en nuestra cultura "occidental globalizada" no está bien visto matar a otro ser humano (más allá de que no estoy seguro de qué valor se le da a la vida en sí). Por lo tanto, creo que se trata de un problema psicológico social. También me parece que hacer tantas distinciones no es lo correcto, pues una vida humana es una vida humana, y decir que se trata de una cuestión de género es seguir generando estereotipos y fronteras entre hombres y mujeres. No creo que son asesinadas "por ser mujeres". Los enfermos que asesinan a sus esposas/novias/ex también cometerían el acto si se tratara de una pareja homosexual, porque quien mata a otro ser humano se siente con derecho sobre toda la humanidad. Incluso el tema del acoso (tanto un supuesto "inocente piropo" como la violación) es una cuestión que sobrepasa a ambos géneros, y es una cuestión sexual: si los enfermos que piropean y violan fueran homosexuales, piropearían y violarían a otros hombres.
  Creo que debemos dejar de clasificar a las personas en "con pene" y "con vagina", y empezar a darnos cuenta de que somos todos iguales.

  Las siguientes son algunas de las fotos que tomé durante la marcha:

Culpar al capitalismo me parece una estupidez muy grande, una especie de obsesión anti-capitalista.

No sé muy bien qué decir de esto... Pero me pregunto si se equivocó de marcha o de cartel.

Esta frase me pareció muy oportuna y acertada. A veces también es uno de los primeros recursos.

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